Hoy me pongo a pensar y a hacer una reflexión personal basada en mi experiencia laboral. Siempre me he dedicado al asesoramiento fiscal y laboral, y siempre me han planteado la misma duda los clientes a la hora de pagar impuestos, como ¿puedo pagar menos al fisco? Y yo, siempre he dicho lo mismo sería el tío más feliz del mundo pangando mucho más a hacienda, porque eso significaría que tendría bastante y no tiraría el dinero pagando impuestos.

Por otro lado, desde el punto de vista de pagar, debe ser siempre lo justo y necesario, pero también entiendo que hacienda somos todos. Siempre me planteo el mismo ejemplo, cuando estoy enfermo o tengo un accidente, quiero tener un médico en urgencias o una ambulancia cerca, pero al final, ¿quién paga a ese médico o esa ambulancia? Por suerte yo no lo pago en ese momento, ni creo que ninguno de vosotros tampoco, sino que lo pagamos entre todos mediante esa aportación justa o no, que realizamos en el pago de nuestros impuestos y de nuestras cotizaciones a la seguridad social. Pero no solo pagamos esos gastos, también pagamos nuestra educación, ya sea nuestros colegios o nuestras facultades. Esto también sale de ese pequeño granito de arena que vamos aportando a lo largo de nuestros impuestos y cargas sociales.

Podemos estar de acuerdo o no con el reparto que se realiza con ese dinero recaudado, podemos estar en desacuerdo con la distribución y con la mejora de la eficiencia de la administración pública y también podemos estar de acuerdo o no en la estructura del estado, si hay demasiados estamentos y demasiada gente llevándose parte de esos impuestos. Pero al final, lo que creo que a todos nos gusta, es disponer de esos médicos y de esos recursos cuando los necesitamos.

Con todo estos no os invito a pagar más impuestos, pero si a cumplir con nuestras obligaciones legales y pagar lo justo y necesario. Y poder así, disponer de mejores infraestructuras, mejores medios de transporte, mejores tecnologías y grandes procesos de innovación y desarrollo.

Esta es una pequeña reflexión que realizo una vez finalizado el último trimestre del año y presentado los impuestos de todas las empresas y empresarios que gestionamos, ¿a ver cuántos de vosotros el próximo trimestre me decís “y solo voy a pagar eso”?

Como siempre es una simple reflexión, si no pagáramos estos impuestos no podría sostenerse el estado del bienestar que tanto demandamos, además de que yo, como muchos otros trabajamos para que esa gestión de impuestos, tenga sentido, y efectivamente sea justa, pagando cada uno lo que debe, nunca de más.

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Miguel Ángel Ortiz

Asesor Fiscal y Laboral

Miguel Ángel Ortiz Asesor Fiscal y Laboral otro punto de vista de la fiscalidad
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